Durante 30 años, la Sección 230 ha contribuido a hacer posible el Internet moderno. Permite a las plataformas en línea alojar las expresiones de los usuarios —desde reseñas de restaurantes hasta fan fiction o enciclopedias colaborativas— sin que se les pueda responsabilizar legalmente por lo que dicen sus usuarios.
Pero los debates sobre la Sección 230 suelen centrarse en argumentos jurídicos abstractos o en las grandes empresas tecnológicas, pasando por alto cómo funciona realmente la ley en todo el Internet en general.
Para celebrar su 30.º aniversario, la EFF está entrevistando a los responsables de servicios en línea sobre cómo gestionan las quejas, moderan los contenidos y protegen la capacidad de sus usuarios para expresarse y compartir información. Estas conversaciones muestran cómo la Sección 230 no solo respalda a las plataformas, sino también a los cientos de millones de personas que dependen de ellas para participar en comunidades en línea.

